«¿Cómo es que venimos a España ahora?». Tras casi dos horas de concierto, esto mismo es lo que debieron preguntarse las decenas de miles de personas que el pasado 26 de junio asistieron al primer concierto de BTS en España, durante la primera parada europea de su gira Arirang.
Una noche que marcó un antes y un después en la percepción que tenían estos siete artistas de nuestro país y su gente. No deja de resultar simbólico que ese esperado debut llegara precisamente con una gira como Arirang, concebida en torno al reencuentro, la memoria y el regreso a las raíces. Según sus propias palabras, «el público español está loco».

BTS debutó en 2013 y, desde entonces, su popularidad ha ido creciendo exponencialmente hasta dominar las listas de éxitos internacionales, incluyendo el codiciado Billboard Hot 100 en varias ocasiones con canciones como «Dynamite» y «Butter». Los surcoreanos pusieron el k-pop en el centro de la esfera internacional que, hasta entonces, había sido un género bastante desconocido para el público general. Gracias a su influencia, han contribuido enormemente a la expansión global de la cultura contemporánea de este país1.
Seis años después, BTS cumple su cita pendiente con España
El Riyadh Air Metropolitano de Madrid fue el escenario elegido por la banda surcoreana para hacer su debut en el país durante una gira mundial que comenzó el pasado 9 de abril en Goyang, Corea del Sur, y que recorrerá 34 ciudades.
Un tour en el que se han reencontrado con sus seguidores, quienes han esperado pacientemente esta oportunidad tras la cancelación de su concierto en el Estadio Olímpico de Barcelona en 2020 debido a la pandemia y, después, al servicio militar obligatorio de sus integrantes.
Una espinita que muchas ARMY2, como se conoce al fandom del grupo, tenían clavada desde entonces y que, finalmente, han podido sacarse seis años después.
Arirang World Tour, reencuentro e identidad coreana
The Arirang Tour supone una nueva gira del septeto tras el lanzamiento del homónimo álbum, publicado el pasado 20 de marzo, que conforma la base de la setlist del concierto con una docena de sus canciones a las que se sumaron otros once grandes éxitos de discos anteriores.
Con este nuevo disco, el grupo regresa a sus raíces con un homenaje a su historia, cultura e identidad. Arirang, inscrita como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad3 por la UNESCO en 2012, es la canción folclórica más representativa de Corea. Con más de 3.600 variaciones, este canto lírico se ha transmitido oralmente durante siglos, se convirtió en un símbolo de la resistencia coreana ante la ocupación japonesa4 y representa la memoria colectiva del país.
Arirang habla, entre otras cosas, de separación, nostalgia y reencuentro. Unas emociones que reflejan el sentimiento de los integrantes del grupo tras su hiatus, de los fans durante la espera y la intención de la gira como vía de reunión. Algo que también queda plasmado en el diseño del logotipo del álbum —cuya idea original fue planteada por su miembro más joven, Jungkook5— que evoca dichas emociones y la escritura de las letras en coreano (아리랑).
BTS se estrena en España con un concierto histórico en Madrid
La antesala: la ciudad se prepara para recibir a BTS
La primera visita del grupo a España estuvo marcada por la organización de distintos eventos a modo de calentamiento. Además de diferentes actividades organizadas por establecimientos, marcas y personas ajenas a la organización —como rutas gastronómicas, eventos online, festivales temáticos o fiestas post-concierto—, en Madrid se pudo disfrutar de una pop-up donde ver una breve exposición temática y adquirir merchandising oficial con precios algo más elevados de lo esperado; un espacio exclusivo para ARMY donde quienes tenían membresía oficial pudieron recibir una photocard de esta parada de la gira; y puntos pick-up para recoger los artículos promocionales comprados de manera anticipada.
Día D: expectación en plena hora de calor
En el día del concierto, los alrededores del estadio aglomeraron a una gran diversidad de personas que no solo hacían cola para el espectáculo, sino que también esperaban su turno en la ARMYZONE, intercambiaban freebies o disfrutaban del ambiente previo a la gran cita de las 20 horas. Personas de todas las edades llegadas desde distintos puntos de España y del extranjero. Luciendo outfits inspirados en la discografía del grupo, llevando la camiseta de su bias o sacrificando el look por prendas más frescas que les permitieran soportar el verano madrileño.
Aunque el concierto comenzó con retraso, esto no pareció molestar a la gente que esperaba con ansias el inicio del espectáculo. Incluso, benefició a una parte de las personas que tenían asiento en la grada este, ya que el sol les dio algo de tregua.
Así, el calor se convirtió también en uno de los protagonistas. El propio grupo temía que, debido a las altas temperaturas, hubiese complicaciones o el público no pudiese disfrutar. Algo que, como quedó demostrado después, no supuso ningún problema gracias al ánimo de las personas asistentes.
A pesar de haber estrenado prendas más ligeras en el concierto de Busan dos semanas antes, el clima de la capital —en plena ola de calor europea— las convirtió en un desafío incluso para ellos.
Un espectáculo pensado para acercarse al público
En esta ocasión, la productora optó por un escenario circular giratorio que se extiende hasta los extremos gracias a cuatro pasarelas en forma de equis con una estructura de pantallas que permitían ver la realización desde todos los ángulos del estadio. Esta configuración favorecía disfrutar de la cercanía de los miembros a quienes estaban en pista y de los primeros planos a quienes estaban en grada.
La formación surcoreana llegó con una puesta en escena en la que primaba la interacción con el público y se favorecía la espontaneidad de los chicos, con un menor énfasis en las coreografías grupales.
Las ARMY veteranas confirmaron que, aunque no habían bailado como en los conciertos pre-COVID, los integrantes parecían haber disfrutado más sin desgastarse tanto físicamente6 debido a la exigencia de las coreografías originales.
El cuerpo de baile, por su parte, ayudaba a llenar de alguna manera el amplísimo escenario y a crear la composición para los planos de cámara. A todo ello, se sumaban las canciones de un álbum lleno de personalidad, algunos de sus grandes éxitos, interacciones únicas y confesiones de admiración. Las luces de los lightsticks sincronizados, la pirotecnia escénica y el atronador canto del público —especialmente durante el fanchant de «Body to Body»— convirtieron la velada en un auténtico espectáculo para los amantes del k-pop.
«En la próxima gira, tendremos que venir primero a España», el momento más emotivo de la noche
Sin duda, uno de los momentos más emocionantes fue el discurso que ofrecieron al final del concierto. En él, Park Jimin se preocupó porque la gente llegase bien a casa, Jeon Jungkook afirmó que no pudo parar de reír de lo feliz que estaba, Kim Namjoon afirmó que el público fue capaz de superar al mismísimo calor —«you guys beat the heat!»—, Kim Taehyung declaró que uno de sus deseos era venir a España y Min Yoongi confesó que, al ver saltar a los asistentes, le recordó a los conciertos de antes de la pandemia.
Lo mejor llegó cuando Jung Hoseok se preguntó cómo era posible que no hubiesen venido a España antes y que se aseguraría de que nuestro país estuviese en la lista a partir de la próxima gira. Al final, Kim Seokjin hizo un guiño a la cultura popular con la canción «Toma que toma» —«¡Qué guapo soy y qué tipo tengo!»—.
A pesar de la más que probable ayuda de los telepromters, el discurso contuvo declaraciones genuinas, avaladas por esos momentos de descontrol y euforia de los que se fue testigo durante todo el espectáculo.
Una vez en el hotel, los miembros dijeron durante el directo en la plataforma Weverse que estaban muy sorprendidos con el público español y que, junto con México, habían sido su público favorito.
Así, después de más de una década de carrera y seis años después de una visita frustrada, BTS saldó por fin su «deuda» con el público español. El estreno de Arirang en Europa no solo marcó el inicio de una nueva etapa para el grupo, sino también el comienzo de una relación que todavía parece tener nuevos capítulos por escribir.
- Hallyu, traducido habitualmente como «ola coreana», describe la expansión internacional de la cultura popular contemporánea de Corea del Sur e incluye una gran cantidad de industrias como el k-pop, los k-dramas, el cine, la k-beauty, la moda o la gastronomía. Un fenómeno que comenzó a consolidarse en la década de 1990 gracias al impulso de las industrias culturales por parte del Gobierno surcoreano como estrategia de proyección internacional y desarrollo económico. ↩︎
- ARMY es el nombre oficial del fandom de BTS. El término corresponde al acrónimo de Adorable Representative M.C. for Youth, aunque con el paso del tiempo ha pasado a utilizarse simplemente como la denominación de la comunidad internacional de seguidores del grupo. ↩︎
- En 2014, la UNESCO inscribió también la candidatura presentada por la República Popular Democrática de Corea. en 2000, durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Sídney, las delegaciones de Corea del Sur y Corea del Norte desfilaron juntas bajo la bandera de la unificación coreana, acompañadas por la melodía de Arirang, convertida desde hace décadas en uno de los principales símbolos compartidos de la identidad coreana. ↩︎
- Durante la ocupación japonesa de Corea (1910-1945), este canto folclórico se transformó en un símbolo de resistencia y unidad cultural. Ante la fuerte represión y censura que buscaba erradicar la identidad coreana, los ciudadanos cantaban esta melodía a escondidas para preservar su identidad cultural y nacional. ↩︎
- Con motivo de la celebración de la Copa Mundial de la FIFA, Jungkook ha ganado relevancia al estar en lo alto de la clasificación de las mejores canciones de los mundiales con «Dreamers», la canción representante de la Copa del Mundo de Qatar en 2022 que interpreta junto al junto cantante catarí Fahad Al Kubasi. ↩︎
- En varias ocasiones se documentó como los integrantes tenían que hacer uso de mascarillas de oxígeno portátiles para recuperar el aliento durante los conciertos. Esto se debe a que, además de cantar, el grupo realiza coreografías intensas con saltos, cambio de ritmo y un esfuerzo cardiovascular constante, lo que aumenta la frecuencia cardiaca, la respiración se acelera y los músculos se fatigan. ↩︎


Reconocimiento 4.0 Internacional